19 de junio de 2013

Halestorm & Adrenaline Mob arrasaron en Flores

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

Dos de las bandas más importantes del presente rockero no-mainstream internacional, se presentaron – ambas por primera vez en nuestro país – el pasado sábado 15 de Junio en el Teatro de Flores.

Lzzy Hale, Halestorm. Foto: Víctor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar

Una juntada al menos extraña. Mientras que Halestorm surfea con naturalidad por ritmos rockeros, si, enérgicos y por momentos ‘pesados’, pero decididamente más cerca del punk moderno que del heavy metal, el súper grupo puesto en forma por el ex baterista de Dream Theater, pisa fuerte con una propuesta francamente metalera ¿Qué nos deparaba entonces el destino, en esta esperada noche de Junio?

Calentando motores.

Minutos después de las 19, ante una respetable muchedumbre a pesar de la hora, el reconocido cuarteto de metal progresivo de zona oeste, Presto Vivace, haría las veces de opening act aprovechando para adelantar material de su próximo disco. Con formación renovada – y la necesaria vuelta del entrañable vocalista Gabriel Chaperón -, el proyecto del virtuoso bajista Marcelo Pérez Schneider, completado Pablo Hernán en guitarras y Rodrigo Fiori en batería, dio cátedra con un arrollador set de 3 piezas con las que, a pesar de la escasez numérica, sobrevolaron los 30 minutos de show: la nueva ‘Cada Emoción’, la clásica y genial marca registrada ‘La Dictadura de las Máquinas’, y una más de la próxima placa: ‘Corazones iluminando’. A juzgar por las reacciones, Presto se ganó varios nuevos fans.

Alrededor de las 20 llegaría Cruel, el quinteto rockero alternativo fronteado por Guadalupe Molina en voces, y secundado por Carlos Carrillo y Germán Petronio en guitarras, Matías Panisello en bajo y simplemente ‘Germis’ en batería. Enérgicas, crudas, sonaron ’Reason to Live’, ‘Spark’, ‘You Don’t know’, el clásico de Skid Row ‘Monkey Business’, ‘Freedom’, y el primer corte de difusión de la banda, ‘Everything’.

Adrenaline Mob: la pandilla hace las reglas.

Pasadas las 21, y entre impacientes y joviales cánticos (“Ponelo a Portnoy la puta que los pario, ponelo a Portnoy…”), la sala quedaría nuevamente a oscuras para ofrecer el primer plato fuerte – me adelanto: el más fuerte – de la noche.

Con el clásico de Johnny Cash ‘God’s Gonna Cut You Down’ de fondo, John Moyer (Disturbed), Mike Orlando (Sonic Stomp) y los largamente vitoreados Russell Allen (Symphony X) y Mike Portnoy (The Winery Dogs, Flying Colors, ex Dream Theater), tomarían posición: Adrenaline Mob – AMob -, la pandilla, había llegado a la cuadra.

‘Psychosane’, ‘Feelin Me’ y ‘Down To The Floor’ sería la explosiva y metalera terna elegida para iniciar un show que, durante alrededor de una hora, mantendría a los fieles en un metafórico borde del asiento. Ahí nomás bajarían las revoluciones con la casi balada, ‘Angel Sky’, para volver a levantar con dos de alto impacto: el single ‘Indifferent’ y luego ‘Believe Me’.


El show, de por si emotivo dado que, finalizada la gira el baterista y experto armador de súper grupos Mike Portnoy dejaría la banda, se volvió aun más sentimental cuando se anunciara la canción que venía: escrita por el vocalista y Mike Orlando, hace referencia a la pelea de la mismísima hija de Allen contra el autismo: “1 de cada 4 niños en EEUU sufren de autismo”, informó el corpulento cantante, “esta canción la escribí como padre de familia, y como esposo, para concientizar”: la preciosa melodía de ‘All On The Line’, e infinitos aplausos y ovaciones para una interpretación impecable, profundamente sentida. Lo sabemos: cuando la buena música hace equipo con las más nobles emociones, la fórmula es infalible.

La presentación de AMob no defraudaba. No podría hacerlo, aunque quisieran: Mike Portnoy, bien conocido por su virtuosismo instrumental pero también por su calidad de showman, manifiestamente feliz y más afilado que nunca, con cada golpe ganaba un fan. Allen, inoxidable, transmitía el mensaje con una claridad poca antes vista. La contundente base en el bajo de John Moyer y la vertiente rítmica del desbocado e inquieto Mike Orlando, a la que se sumarían sus intrépidos sólos pintaba un cuadro difícilmente reproducible. Todo estaba en su lugar, y el momento era inapelable.
Mike Portnoy, Adrenaline Mob.
Foto: Víctor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar
En este clima llegarían las últimas: digna de los grandes del heavy metal, ‘Hit The Wall’ recalentaría el ambiente para una inesperada ygritonamente recibida sorpresa: la particular interpretación del cover ‘Come Undone’, de Duran Duran contaría, como en el disco, con la participación de Lzzy Hale. A pesar de los problemas de micrófono primero y, seamos sinceros, algunos problemas de afinación por parte de la dama, después, la audiencia quedaría francamente satisfecha y preparadísima para los dos que sellarían el demoledor concierto a fuego: ‘Undaunted’ y el cover que hace alrededor de 2 años atrás fuese algo así como la presentación de la banda al mundo y luego, hace escasos meses, formaría parte de Coverta, segunda incursión larga duración de la banda: ‘The Mob Rules’, de los reunidos Black Sabbath.

Entonces, con la música original de El Padrino como cortina, Adrenaline Mob dejaría en el escenario, sobre todo, un desafío. Difícil misión la que le tocaría a Halestorm luego de semejante terremoto.

Halestorm: una cuestión de sangre.

El cuarteto fundado por los hermanos Elizabeth ‘Lzzy’ y Arejay Hale (Hale + Storm), y completado por Joe Hottinger y Josh Smith llegó al escenario pasadas las 22, con una misión comprometedora: superar – o al menos mantener – el ambiente que AMob dejara tras su arrasador show. No es broma: apenas finalizado el concierto de Portnoy y amigos, importantes porciones de público habían dejado el recinto, conformes al obtener lo que habían ido a buscar.

Pero si hay algo que a Halestorm no le falta, es actitud. Apenas transcurridos unos minutos, los 4 rompían nuevamente el murmullo de los charlatanes seguidores con dos de las más pesadas del set: ‘Love Bites (So Do I)’ e ‘It’s Not You’. Un peligroso resbalón en medio de la locura de ‘Freak Like Me’ hizo dudar, erróneamente, del temple de Lzzy para seguir adelante con la misma energía que había arrancado. Boba y maliciosa duda, desarmada al instante por la incansable y jovial cantante que, sin inmutarse, ya de pie y sin saltear un sólo compás siguió adelante como si nada.



Redoblando la apuesta, el show seguiría por caminos pesados: ‘You Call Me A Bitch Like It’s A Bad Thing’ y ‘Dirty Work’ llegarían como preludio de la sección más melódica de la noche: ‘Innocence’, la más movida ‘Rock Show’, y volviendo a bajar ‘Break In’ y ‘Familiar Taste Of Poison’.

Acto seguido, el artificialmente pelirrojo Arejay Hale, a solas con su instrumento, deleitaría con una demostración de virtuosismo baterístico sin destino musical alguno pero técnicamente inmaculado, y con un acertado toque de humor al cerrarlo utilizando dos palillos realmente gigantezcos.
Con todos de vuelta, sonarían dos de corte metalero, un cover, ‘Straight Through The Heart’ (Dio) y ‘Daughters of Darkness’. Finalmente, dos más rockeros: ‘Mz. Hyde’ y ‘I Get Off’ cerrarían parcialmente el encuentro, dejando el escenario desierto. De vuelta, aun quedaban 2: la balada ‘Here’s To Us’, y el fin con un hit inevitable: ‘I Miss The Misery’.

Halestorm. Foto: Víctor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar
Halestorm dio un show correcto, potente, hizo muy bien todo lo que fue a hacer, dejando a su público más que satisfecho. AMob eclipsó por su potencia e intensidad. Es lógico: no se puede esperar otra cosa de semejante combo de consagrados.

Pero queda dando vueltas la idea: ¿No hubiese sido más acertado un cartel con Portnoy y Allen a la cabeza?

Fuente: www.rock.com.ar

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