8 de abril de 2014

Megadeth festeja 20 años de conciertos en Argentina.

La legendaria banda californiana de thrash metal vuelve a la Argentina para seguir festejando: a los 20 años de conciertos, se suman en esta ocasión las 2 décadas del emblemático 'Youthanasia', editado en 1994.



El mega concierto de cumpleaños se repartirá en dos días: 

Martes 29 de Abril, en la Plaza de la Música (Cnel. Olmedo, Esquina Costanera - Córdoba Capital)

Jueves 1 de Junio, en el Estadio Cubierno Malvinas Argentinas (Gutenberg 350 - CABA)

Megadeth se formó en 1993 en Los Angeles, California, por impulso del guitarrista y vocalista Dave Mustaine, después de su ida de Metallica, donde ocupaba el puesto de guitarrista líder.

Junto al carismático "colorado" Mustaine, actualmente completan la formación Chris Broderick en guitarra y coros, Davie Ellefson en bajo y coros y Shawn Drover en batería.

La primera llegada de la banda a Argentina data del 2 de diciembre de 1994 en el estadio de Obras Sanitarias, ocasión en la que presentó los temas reunidos en "Youthanasia".



Otros de los álbumes más reconocidos de Megadeth a lo largo de su carrera son "Killing is my business...and business is good", "So far, so good...so what", "Rust in peace", "Countdown to extinction", "Cryptic writings", "Risk", "Thirt3en" y su más reciente "Super collider".

Fuente: Telam.

22 de febrero de 2014

15 años después, Transatlantic brilló en el Vorterix

Por Victor Spinelli, para Rock.com.ar

Mike Portnoy lo hizo de nuevo. Transatlantic, una de las superbandas de rock progresivo más esperadas llegó por primera vez a la Argentina para presentar ‘Kaleidoscope’, editado en Enero de este año. Fue el 14 de Febrero, en el Teatro Vorterix.

Transatlantic. Foto: Victor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar
La banda fue fundada en 1999 por el baterista Mike Portnoy (The Winery Dogs, Flying Colors, PSMS ex-Adrenaline Mob, ex-Dream Theater, etc, etc, etc.) y el excelso vocalista, tecladista y guitarrista Neal Morse (ex-Spock’s Beard, Neal Morse Band), a quienes se les unieron el también cantante y guitarrista Roine Stolt (The Flower Kings, Agents Of Mercy, ex-The Tangent) y el legendario bajista Pete Trewavas (Marillion).

Ya desde sus comienzos el supergrupo generó revuelo en el mundo del rock progresivo: por su formación, claro, ya que contaba con algunos de los músicos más importantes de la escena; pero además y sobre todo por su propuesta musical: composiciones complejas, inteligentes, algunas épicas de varias decenas de minutos, repletas de un virtuosismo técnico intachable. La novedad, sin embargo, se encontraba en lo accesible de las piezas, capaces de captar y atrapar la atención de los más críticos. Raramente se escuchará decir sobre Transatlantic, por ejemplo, que “son pura técnica y nada de corazón”, u otras aseveraciones – vacías – del estilo, que hablan más del que escucha que del músico.

Pero ¿Cuál era el ingrediente secreto, que esclavizaba hasta a los oídos más herméticos? Una hipótesis: el explosivo combo resultante de las entreveradas composiciones y fuegos artificiales del fundador de Dream Theater y las sentimentales y originales melodías y letras del implacable Neal Morse decantaba, inevitablemente, en estas canciones; preciosas, complicadas, si, pero canciones al fin, de estructuras simples y melodías y estribillos pegadizos, tarareables.

A 15 años de sus inicios – con un impasse entre 2002 y 2009 -, Transatlantic se embarcó finalmente hacia Sudamérica para presentar su cuarto disco de estudio, segundo desde la reunión en 2009: ‘Kaleidoscope’.

Inesperadamente temprano para los incautos, que se perdieron el arranque con la épica pieza de 25 minutos ‘Into The Blue’, los 5 (con el vocalista Ted Leonard, de Spock’s Beard, en coros, teclados, guitarra, panderetas y otras magias) subieron al escenario a las 20:15, ante una sala que aun tardaría un rato en quedar literalmente repleta.

“Ustedes esperaron 15 años, nosotros esperamos 15 años, pero finalmente estamos aquí”, disparó el excéntrico Portnoy, que ocuparía – como es costumbre siempre que anda cerca – el lugar de maestro de ceremonias, antes de anunciar una del primer disco, un poco más corta que la anterior: ‘My New World’. Esta primera sección del show llegaría a su fin 45 minutos después del inicio, con el primer single del disco más nuevo: “Esto es de nuestro nuevo disco”, aclaró Morse: “Trataré de no llorar”. Era la preciosa y emotiva ‘Shine’. No pudo evitarlo: lloró. Muchos lloraron.



Ahora sí, a sala llena, el – en vivo – quinteto arremetería con un medley (de casi 40 minutos sin pausa) de The Whirlwind (2009): una versión resumida de ‘Overture/Whirlwind’, ‘Rose Colored Glasses’, ‘Evermore’, ‘Is It Really Happeing?’ y ‘Whirlwind (Reprise)’. El inmejorable clima sobre el escenario, se respiraba y contagiaba en todo el recinto, resultando en una satisfactoria sensación de unidad y amor y respeto mutuo. Del público hacia los músicos, pero también de los músicos hacia sus fieles.

En este contexto, el centro de la escena sería de Roine Stolt y Neal Morse, ahora en rol de guitarrista – siempre acústico -, quienes darían una breve pero contundente muestra de virtuosismo instrumental, que decantaría en otra de las que pegan en el corazón, a la que Portnoy le daría el toque de color alentando a la audiencia a festejar el viejo rito de los encendedores en la oscuridad: la pieza sería la esperanzadora ‘We All Need Some Light’. Inmediatamente después llegarían dos más del último disco: ‘Black As The Sky’, prepararía el terreno (por demás allanado hacía rato, a decir verdad: esto podría durar toda la noche y nadie chistaría) para el cierre – parcial – con la que da nombre al disco: “¿Quieren más?” Ovación. “¿Quieren seguir subiendo montañas, llegando a valles, navegar por las praderas y volver a otro valle?”. Más ovaciones. Excelente descripción de Neal Morse para otra obra maestra de media hora: ‘Kaleidoscope’
Luego de un brevísimo descanso, y ante la impaciencia del excitado público, el quinteto volvería al escenario para interpretar la última de la inolvidable noche, pieza que era dos piezas: el mutante armado con media ‘All Of The Above’ y media ‘Stranger In Your Soul’ daría por finalizado un concierto maratónico de casi 3 hs, en el que los músicos brindaran todo lo que tenían para dar. Quizás más.

Mike Portnoy recostado en el hombro de su inseparable amigo, Neal Morse. En sus ojos, la cabal expresión de saber, tener la absoluta certeza de que la misión estaba cumplida. Tenía razón.

Fuente: Rock.com.ar

14 de febrero de 2014

Avenged Sevenfold, nuevamente en Argentina

Avenged Sevenfold, banda líder de los charts de hard rock de los últimos años, hace su regreso triunfal a la Argentina para presentar 'Hail to the King', su nuevo trabajo de estudio.



DOMINGO 9 DE MARZO, desde las 21, en el Estadio Luna Park (Av. Madero 470, CABA)


Entradas a la venta a través de Ticketportal, llamando al 5353-0606 o vía web en www.ticketportal.com.ar.

La banda de Huntington Beach, California llega nuevamente a la Argentina presentar su último álbum de estudio Hail To The King, disco que los encontró desde su lanzamiento en Agosto de 2013, encabezando el top 200 de Billboard.



Hail To The King ses el segundo disco de la banda que debuta en el puesto número 1 en EEUU, Brasil, Canada, Finlandia, Irlanda y el Reino Unido; mientras que los singles “Hail to the King” y “Shepherd of Fire” también fueron número uno en la lista Mainstream Rock chart de Billboard.


Avenged Sevenfold se presentó por última vez en nuestro país en el año 2011 en el Estadio Malvinas Argentinas. Esta gira incluye, además, presentaciones en diferentes festivales en: Australia, Alemania, Holanda, Inglaterra, y Japón.

+info: www.fenix.com.ar

10 de febrero de 2014

Dream Theater estrena Video: The Looking Glass

El quinteto estadounidense presentó este 4 de febrero el video del nuevo corte de difusión de su primer disco homónimo. La elegida fue la rushera "The Looking Glass."

20 de enero de 2014

Dark Tranquillity: “El metal siempre perteneció al under”

Por Victor Spinelli, para Rock.com.ar

El quintento sueco de Death Metal Melódico vuelve a la Argentina para presentar ‘Construct’, su trabajo de estudio más reciente, considerado uno de los mejores discos que el género ha dado en los últimos años.


Entrevista con Niklas Sundin, guitarrista y fundador de Dark Tranquillity sobre el disco, la banda y su inminente regreso a nuestro país, el próximo Miércoles 22 de Enero en el Teatro de Flores.

‘Construct’ ha sido considerado uno de los mejores discos de Death Metal Melódico de 2013 ¿Qué creen que lo diferencia de otros discos del estilo lanzados el año pasado?

Niklas Sundin: No creo quer los miembros de la banda seamos los más indicados para analizar nuestra propia música. Después de haber pasado tanto tiempo escribiendo y grabando es casi imposible compararlo con otros trabajos en los que uno es sólo que un oyente. ‘Construct’ es el resultado de la reunión de 5 personas – que en total suman más de 100 años en Dark Tranquillity -, dando lo mejor de sí para tener un disco que represente lo mejor posible su camino musical. Cómo se relaciona nuestro disco con lo que están haciendo otras bandas, honestamente no lo sé.

¿Cómo fue el proceso de composición y grabación?

Realmente muy tranquilo. Volvimos a grabar en Rogue Music, el estudio de nuestro tecladista, lo que hizo que trabajásemos en una atmósfera relajada y nos tomásemos el tiempo necesario. La mezcla estuvo a cargo de Jens Bogren, recomendado por muchas otras bandas y que tiene una gran experiencia grabando con grupos como Opeth, Kreator, Paradise Lost, entre otras. ‘Construct’ representa algo diferente, a la vez que mantiene la esencia de Dark Tranquillity.

¿Alguna canción favorita en ‘Construct’?

No suelo tener canciones favoritas de nuestros discos, eso cambia todos los días. En vivo “Endtime Hearts” y “The Science of Noise” funcionan muy bien, pero “None Becoming” probablemente sea mi favorita desde una perspectiva de oyente. Mientras que “Endtime...” y “The Science...” son enérgicas y levantan al público, “None Becoming” es más seria e introspectiva.

En los últimos 20 años Suecia – y los países nórdicos en general – se han convertido en líderes indiscutidos del Metal Extremo ¿Qué otros artistas del género escuchas y recomendarías?

Es una pregunta difícil. A decir verdad no creo que Suecia o Escandinavia tengan las mejores bandas, pero es una cuestión de gustos. Algunas que me han impresionado últimamente son Tribulation, Sólstafir, Ghost, Leprous, Wintergarden y Kite. No todas son extremas o metaleras, peo definitivamente vale la pena prestarles atención.

En Argentina la escena del metal extremo – de todo el metal, en realidad – es bastante relegada de los medios, no contando casi con apoyo comercial ¿Cómo es la situación en Suecia?

El metal siempre perteneció al under y creo que las mejores bandas siempre han salido de países en los que no es fácil estar en un grupo y el apoyo de los medios es escaso. Suecia – y Escandinavia en general – tiene un clima musical muy saludable, la sociedad considera a la cultura como algo importante. Esto hace que sea más fácil conseguir fechas, tener espacios donde ensayar y esas cosas, pero no diría que por eso las bandas son buenas automáticamente. De hecho, la mayoría de bandas suecas de metal no me parecen para nada interesantes.


¿Qué consejo le darías a los jóvenes argentinos que están empezando y quieren hacer un camino y una carrera de la música en general y el metal en particular?

No será una respuesta muy original, pero mi consejo es que sean fieles a sí mismos al 100%, en todo lo que quieran hacer. Innoven, no imiten. En cuanto a la carrera, mi cínica pero honesta respuesta es que se aseguren un trabajo real, o estudien, para tener dónde apoyarse. Hoy en día es casi imposible vivir sólo de la música, incluso para bandas realmente grandes. La mayoría de los artistas de gira tienen un trabajo esperándolos en casa. Si nos olvidásemos un poco del sueño naive de “lograrlo” y nos enfocásemos más en la calidad y honestidad de la música, las cosas andarían mucho mejor.

El próximo 22 de Enero Drak Tranquillity vuelve a la Argentina ¿Qué recuerdan de shows anteriores? 

Tenemos muy buenos recuerdos de todos los shows en Argentina. Una audiencia extremadamente devota, con una energía muy especial. La gente es cálida y efusiva, y expresan de forma desinhibida su amor por la música.

¿Qué expectativas tienen para este show? 

Estoy seguro de que será tan bueno como los anteriores. Hace 3 años que no tocamos en Argentina, tenemos un disco nuevo, y estamos hambrientos de escenario, seguramente será una noche asombrosa.

¿Qué pueden anticipar del concierto?

No nos gusta adelantar los setlists, pero el plan es tocar muchas canciones, cubriendo los 25 años de carrera de Dark Traquillity. Será una noche para el recuerdo.

Fuente: Rock.com.ar

21 de diciembre de 2013

Steve Vai iluminó el Gran Rex

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

El virtuoso e innovador guitarrista estadounidense volvió a nuestro país después de 6 años, para cerrar su gira ‘The Story Of Light Tour’ y repasar sus más grandes clásicos.

Steve Vai. Foto: Victor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar
Steve Vai es un artista único. Mientras que en la mayoría de los casos un músico puede ser ubicado, al menos de manera aproximada, alrededor de un estilo determinado, disco a disco, visita a visita, Vai demuestra que en eso tan imposible que hace, puede ser aún mejor que la vez anterior. Cuando uno cree que Steve Vai ha llegado al límite de lo humano, él mejora. Inexplicable.

Eso vino a demostrar el “pequeño italiano virtuoso”, como lo llamaba Frank Zappa, en las noches del 12 y 13 de diciembre en el Teatro Gran Rex, cuando cerró la gira presentación de The Story Of Light, 2da parte de la trilogia ‘Real Illusions’. Mientras afuera, a escasos 50 mts, un grupo de violentos destruía todo lo que tenía a su paso en ¿conmemoración? del Día del Hincha de Boca, en el hall del Gran Rex la historia era completamente otra. Mientras ahí, en Av. Corrientes, se registraban todavía algunas corridas, en la antesala del teatro todo era calma, alegría, felicidad y, sobre todo, ansiedad. Steve Vai no venía hacía rato, y su última visita (2007) sería realmente difícil de superar. ¿Qué nos tenía preparado el imprevisible amo de las 6 cuerdas?

Pasadas las 21.30 del Jueves 12 de diciembre, las luces se una sala repleta se apagan al compás de una ovación interminable. En segundos, entre una densa humareda azulada, se reconoce la contorsionada figura del larguirucho de larguísimo y ágiles dedos. Largaría con dos del disco protagonista: ‘Racing The World’ y ‘Velorum’. La tercera llegaría luego del obligado y postergado saludo, adentrándose en la primera parte de la trilogía: ‘Building The Church’.

Con un sonido claro y contundente, y mientras el guitarrista deliraba con interminables, impecables y emotivos fraseos, la banda completada por los también virtuosos Dave Weiner en guitarra, Jeremy Colson en batería y Philip Bynoe en bajo, era protagonistas de su propio show.


En un ambiente inmejorable, con el público a punto caramelo, y un Vai distendido, de un acostumbrado excelente humor, llegaría el primer megaclásico, una de esas preciosa “canciones número 7″: ‘Tender Surrender’. Seguiría más del nuevo disco: el single ‘Gravity Storm’, ‘Weeping China Doll’, y hasta un momento estelar para el guitarrista Weiner con una acústica de sello propio: ‘The Trillium’s Launch’. Después más clásicos: ‘Anwsers’, ‘The Animal’, la preciosa ‘Whispering a Prayer’ (grabada en la misma sala 13 años antes para el disco en vivo “Alive In An Ultra World”), ‘The Audience Is Listening’.

Era momento de bajar unos decibles con un set acústico que incluyó fragmentos de ‘The Moon and I’, ‘Rescue Me or Bury Me’, ‘Sisters’, ‘Salamanders in the Sun’, ‘Treasure Island’ y hasta una genial versión de ‘Fire Garden Suite II: Pusa Road’, con el baterista Jeremy Colson acompañando en uno de sus acostumbrados engendros baterísticos, en esta ocasión armado con tachos, botellas de plástico, bidones, y otros elementos reciclables que “consiguió en la basura”. La perlita: Colson redoblando en el suelo y hasta sobre el cuerpo de la guitarra de Vai, seguido de cerca por un asistente con micrófono. Luego, el escenario y Colson quedarían a solas por unos minutos. Demoledor.

Steve Vai. Foto : Victor Spinelli
A más de 2 hs y media del principio, el tramo final nada tendría que envidiar a un show que iba de mejor en mejor aun: ‘The Ultra Zone’, el increíble tributo a Zappa ‘Frank’ y lo que sin dudas fue la nota más alta de la noche: El segmento, que el guitarrista dio en llamar ‘Build Me A Song’, consistiría justamente en eso: “La próxima canción es nueva. Es tan nueva que aun no la hemos escrito”, adelantaría ante el desconcierto del público, para en segundos hacer subir al escenario a 4 espectadores de las primeras filas que, durante los próximos minutos, dirían a los músicos – tareareando, larareando, o con mímica – lo qué tenían que tocar. El resultado: una genial y original pieza en clave de funk con cortes reggae, una auténtica zapada en vivo.

Luego de semejante experiencia, pocas cosas podían llevar el show aun más arriba. Lo inevitable: ‘For The Love of God’ cerraba parcialmente el show. Pocos minutos más tarde, Vai y amigos volvían al escenario para dar la estocada final con otra épica: ‘Fire Garden Suite IV: Taurus Bulba’.

Explícitamente emocionado, Vai se desharía en agradecimientos a su público. Su último acto de lealtad a la multitud llegaría con el saludo final cuando, a la acostumbrada reverencia en grupo, sumara también a los 4 espectadores que, aun, presenciaban el show perplejos desde unas sillas cuidadosa y exclusivamente acomodadas a un costado del escenario. Después de todo, eran parte de la banda.

Y dejaba Vai el escenario. Pero aun quedaba una noche, la del viernes 13. Y todos los que allí estábamos, lamentamos por anticipado nuestra ausencia en la próxima velada.

Fuente: Rock.com.ar

20 de noviembre de 2013

Giardino: “Si hubiésemos dependido de los medios estaríamos enterrados y olvidados”

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

En el marco de su gira 25 Aniversario, Rata Blanca vuelve a Capital Federal para dar un cierre simbólico a un festejo que los llevó por todo el país y resto de Latinoamérica.


A días de la presentación en el Teatro Opera, Rock.com.ar charló con Walter Giardino, guitarrista y líder de una de las bandas más importantes y criticadas de la escena metalera local.

Giardino es terminante: siempre supo que Rata Blanca llegaría lejos. Pero también es consciente: “es un milagro que una banda llegue tan lejos. Por la cantidad de factores que hay dentro de la vida de un grupo, que eso dure tanto es increíble.”

Pero te ibas a Europa. ¿Por qué decidiste quedarte?

Después de tantas bandas, de haber estado en las calles tocando, después de V8, entendí cómo tenía que hacer las cosas para que funcionaran y empezamos a trabajar para que ya el primer show marcara una diferencia. Un teatro, buena escenografía, buen sonido, buenas luces. Tuvo un impacto muy fuerte en un mercado que ya no creía en el metal.

Sigue siendo un mercado difícil.

No, los difíciles somos nosotros. Afuera Rata es considerada quizás la mejor banda de rock metálico en español, acá muchos se resisten a creerlo. Si hubiésemos nacido en otro país de Latinoamérica nuestra carrera hubiese sido más grande porque tendríamos el apoyo que falta acá.

¿Por qué pasa eso?

Hay muchos complejos que dificultan el desarrollo local: qué está bien o mal, inseguridades. Es ridículo porque al fin y al cabo lo que importa es lo buena o mala que es una banda. Imaginate que el último gurú del metal es Beto Casella, que impulsó la carrera de Iorio en los medios, y a nosotros nos criticaban por ir a un programa dónde fuimos a tocar, no a hablar incoherencias. Hay artistas que tienen presencia mediática porque saben cómo explotar la estupidez general. Nosotros no sabemos, estamos en otra, tocar bien y dejar un legado serio. Eso nos trajo hasta acá, si hubiésemos dependido de los medios estaríamos enterrados y olvidados.

¿Qué aportó Rata a la escena?

Buenas canciones. No inventamos nada, los que creen que uno debe inventar algo están equivocados. Guns N’ Roses siguió el camino de Led Zeppelin, Rata hizo lo suyo con Deep Purple, fue nuestra estrella insignia. Muchos hablan de copias, pero la copia suena igual y nosotros no sonamos igual, no creo que se pueda, ni lo intentamos. Tenemos mucha música diferente, somos una banda de rock metálico, hacemos muchas cosas. La música no miente, las letras si. Las parábolas, las poesías enroscadas te pueden confundir, la música no, te hace sentir algo. Rata se basó en eso, por eso hay pibes que se emocionan con una música grabada cuando no habían nacido, la escuchan y sienten la misma energía.

¿Hay alguna de esas músicas que defina a la banda?

No, es toda junta. Ojalá podamos lograr un disco definitivo que nos identifique en todo aspecto, pero es muy difícil. Rata en cierta forma tiene su universalidad, por eso somos una banda internacional respetada. Muchos tienen que conformarse con ser admirados, comprendidos y escuchados en su país y cuando cruzan la frontera la gente no entiende nada, porque hay una cuestión ideológica que en Argentina se usa mucho, la camiseta, la bandera, y cuando vas a tocar a otros escenarios lo único que entiende la gente es cómo tocás. Quizás nos faltó cantar en inglés, para llegar a otros mercados. Una vez tocamos con Offspring, les encantó Rata Blanca, Noodles me decía que si cantáramos en inglés, nos llevaban de gira con ellos.

¿Cómo ves la escena metalera nacional actual?

Me preocupa la escena en general. Las bandas más convocantes musicalmente son normales, no hay bandas buenas, que suenen fuerte, bien y emocionen. Son estándar, muy de barrio. El metal y rock deberían sacarse los complejos: cada uno tiene su expresión y sería importante respetarlas. Es uno de los grandes problemas que tenemos, ver lo malo del otro, sobre todo en los que logran cosas. Desde que Rata empezó a vender discos, a meter miles de personas, hubo un ataque injusto y estúpido hacia nosotros. Afuera es al revés: primero el respeto, si la pegaron, tocan bien, venden discos ¿cuál es el problema? ¡que yo no estoy ahí! La puta mentalidad argentina que nos tenemos que sacar y aceptar quiénes son buenos, quiénes no y que cada uno ocupe su lugar. Guns N’ Roses es Guns N’ Roses, Maiden es Maiden, y Zeppelin y Purple están arriba con Dios (risas) por lo que tocan. Si querés otra cosa, hacela. Tenés que colgarte la guitarra, tocar hasta que suene espectacular. Acá parecemos colegialas histéricas más que heavy metal.



¿Cómo fue volver a un festival local de metal?

Tengo que agradecer el respecto con el que se nos trató. Somos conscientes de que para el heavy metal tenemos músicas que pueden no gustar, pero es nuestra historia, porque a nosotros nos gustan muchas cosas. Ahora, cuando tocamos heavy metal es en serio y el que escucha tiene que callarse y escuchar. Encontré respeto, y lo agradezco públicamente porque me hizo sentir que las cosas van quedando. El público del metal argentino es el mejor del país, veo cómo se comporta y me siento feliz, porque trabajamos mucho para esto. El heavy venía de una película que lo hundió y nosotros tratamos de ordenar eso. Cuando empezamos a vender discos y llenar estadios, empezaron a traer a Maiden y se llenaron de oro. Antes traían a Prince.

Estuvo Beto (Zamarbide) invitado a tocar algo de V8, y también lo invitamos a Ricardo, dicen que nunca se enteró, otros que si, estaría bueno saberlo. Lo importante es que se piense con sentido común, no quiero la ignorancia al frente, gente hablando y haciendo estupideces. Estamos tocando tanto como en los 90s, para pibes de 14 o 15 años. A las generaciones nuevas no les importa si tocamos en Tinelli o en la bailanta. En este país hay muchos que no saben lo que dicen y eso hace mucho daño a los nuevos, que no saben de dónde agarrarse.

¿Qué consejo le darías a los nuevos?

Que no tengan miedo, el miedo paraliza y es una mentira. Sean auténticos, amen lo que hacen, juéguense, no hay otra fórmula. El éxito es una consecuencia, el fin es hacer buena música, que alguna canción tuya quede y alguien se acuerde de vos. Si el éxito viene tenés que estar preparado porque si no sigue de largo. Los chicos empiezan con la ilusión de ser famosos – la tuvimos todos -, pero la fantasía la vas cumpliendo con un trabajo paciente en la realidad, levantarte día a día, tocar. No existe el “qué bien que toco” en YouTube sentado en la punta de la cama, el rock otra cosa: tocar, parado y con la guitarra colgando y gente que puede quererte o no. Hoy hay más posibilidades y menos ideas. Las canciones de Purple las sacaba del disco, con imaginación, tuvimos que generara espacios, correr de la policía y los milicos. Hoy tienen todo, si no funciona es porque a los pibes les falta lo más importante: el amor a la música.

¿Qué todo sea más accesible no achancha?

Son otras épocas, lo virtual aplastó mucho a lo real. Antes salíamos a la calle a vivir, hoy podés pasar toda la vida frente a la computadora. Yo tocaba, iba a jugar al fútbol, salía a buscar novia (risas). Fui muy bohemio, callejero, de buscar, conocer gente, equivocarme, ir preso, pelearme, emborracharme (risas), todo lo que hace un tipo que quiere ser rockero. Nos extraviamos, un poco por nosotros, un poco por el entorno de la música que a veces creen ser más músicos que uno, y un empresario se vuelve más importante que el músico sin darse cuenta de que sin músicos no sería millonario. El primer eslabón de la música es el músico, sino no hay nada. Eso se desvirtuó, quizás porque el metal y el rock no benefician a los Estados, les conviene más tener gente mansa bailando reggaetón que gente pensando. Todos creen que en el metal son todos débiles mentales, pero hoy son los que más piensan. Yo toqué para Madres de Plaza de Mayo en el 82′ y no vi a ninguno de los antisistema de hoy. Eramos 4 o 5 artistas y ellas, juntando plata para que fuesen a Europa a denunciar los desaparecidos. Acá hay muchos vendiendo humo, y es complicado porque ocupan lugares importantes. Yo creía que Tinelli era un showman como Ed Sullivan, donde iban los Beatles, los Doors, un show popular. Era ir a tocar y abrir cabezas, nos estaban mirando millones. Nunca pensé que iba a degenerarse tanto a nivel cultural.

Hay artistas que eran contestatarios y hoy sostienen el Statu Quo.

No me banco ese doble discurso, que en Argentina da un resultado bárbaro porque lo que menos tenemos es memoria. Nos critican a nosotros por haber tocado en Tinelli, pero Pappo también tocó ahí, y no sólo eso: ¡hizo una novela! ¿voy a juzgarlo por eso? ¡Pappo ya era una estrella de rock cuando yo era un nene, uno de los mejores guitarristas del país! Hay artistas que actúan personajes más simpáticos. Yo no soy simpático (risas), soy músico, no un personaje, intento que la música tape eso, que sea más importante que lo que digo, cómo me visto o vivo. Me importa lo que siente la gente cuando toco. Lo demás es desechable.


De gira: 25 Años de Rata Blanca

¿Cómo están viviendo la gira?

Contentísimos, desde los 90s no vivíamos algo así, metemos más gente que antes. Entiendan que meter cientos de miles de personas también se puede hacer en diferentes escenarios, pero en Argentina sólo vale si metés 100 mil personas juntas. Estamos tocando por Latinoamérica, Perú, Chile, venimos de Colombia, vamos a México. Además estamos tocando en toda la Argentina, algo que no hacíamos hacía mucho y me encanta. Los recibimientos son increíbles, los chicos lloran, se abrazan. Ves eso y te agarra un amor, el corazón se te sale.

¿Cómo fue el reencuentro con los músicos originales de la banda?

Muy lindo. Nunca dejamos de apreciarnos, fue un encuentro muy emotivo, ellos estuvieron en la primera hora, luchamos y sangramos juntos.

Cuando en el Vorterix aparecieron Gustavo, Sergio y Saúl el lugar se derrumbaba.

Se derrumbaba. No se anunció, no quería especular y no quería dejarlos fuera del festejo. Saúl grabó el primer disco con nosotros, con su diferencia generacional que marcó las dificultades de antes y después del disco, y con Gustavo y Sergio vivimos muchas cosas. Los resultados musicales, en esos casos, son relativos. Fueron buenos, pero comparados con la formación actual puede sonar un poco más disperso.

28 y 29 de Noviembre la siguen en el Teatro Opera.

Seguimos recreando las formaciones originales presentando discos específicos: Guerrero del Arco Iris, El Camino del Fuego y La Llave de la Puerta Secreta. Es como presentar conciertos de la música clásica, que vos sabías qué ibas a ver. El 28, Guerrero del Arco Iris, con Gustavo Rowek y Sergio Berdichevsky, y luego la formación actual hace ‘El Camino del Fuego’ y algunos temas más. El 29 lo mismo, pero la segunda parte será La Llave de la Puerta Secreta.

¿Hay planes para nuevo material?

Cada vez toman más forma. Estamos buscando aliados que piensen, crean y quieran lo mismo que nosotros. Cuesta, venimos de cambios internos fuertes y ahora tenemos ideas más claras. Queremos dirigirnos a donde queremos, no sólo a donde se pueda. Todos te aconsejan sacar discos para no desaparecer del mercado, pero Rata demostró que no es así. Hay bandas muy buenas que están grabando discos de más. Los discos son muy importantes para el músico como para andar grabando por cuestiones de mercado. Yo grabo discos por una cuestión artística, no para sonar en la radio con canciones que no son todo lo lindas que pueden ser.

Rata Blanca se estará presentando los días 28 y 29 de Noviembre en el Teatro Opera (Av. Corrientes 860, CABA)

Fuente: Rock.com.ar

4 de noviembre de 2013

La Plata se vuelve progresiva

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

Por cuarto año consecutivo y con el Colectivo Progresivo Platense como anfitrión, La Plata se convierte en la capital nacional del rock progresivo, reuniendo bandas locales y del resto de Buenos Aires y, como desde la edición anterior, grupos de más allá de las fronteras nacionales.


Rock.com.ar charló con Fabián Vera, bajista de Baalbek y representante del ‘Colectivo Progresivo Platense’, acerca de esta gran fiesta del rock progresivo.

¿Qué es el festival La Plata Prog?

Es la expresión de un grupo de bandas platenses de rock progresivo que intentan mostrar a los cultores de este género en el país y el mundo que el progresivo sigue vivo. Prueba de esto es la gran cantidad de bandas que existen en la ciudad de La Plata.

¿Cómo nace la idea de hacer un festival de rock progresivo?

En 2010 se realiza la primer edición, en 3 fechas en las que coincidieron distintas bandas de la Ciudad de La Plata. Bajo un mismo evento se pretendió dar fuerza a estas presentaciones, uniendo fuerzas 4 bandas locales: Baalbek, Akenathon, Big Machine y Sugar Mice. Ese año conformamos los que llamamos Colectivo Progresivo Platense, encargado de la organización del festival. El Colectivo Progresivo Platense se va renovando año tras año, dependiendo de las posibilidades de las bandas. Este año el festival lo organiza enteramente Baalbek, pero siempre contando con la colaboración de las bandas locales participantes.

¿Me contás un poco más del ‘Movimiento Progresivo Platense’?

Existen en la ciudad gran cantidad de bandas, cultoras del género progresivo. Nos dimos cuenta de que sólo la unión de esfuerzos nos permitiría lograr crear un movimiento más masivo que la propia expresión particular de las bandas. Desde bandas como Fahrenheit y Baalbek – de las primeras bandas progresivas de la ciudad – venimos realizando festivales desde los años 90: SinfoProg, MasterProg y actualmente La Plata Prog.

¿Qué significa el rock progresivo para ustedes?

El rock progresivo es la esencia que nos mueve. Es el tipo de música que despierta a la imaginación y nos permite mostrar que otra cosa se puede hacer en la música, aunque no sea popular o comercial.

Hoy en día es difícil que el Estado banque eventos sin convocatorias masivas ¿Cómo hicieron para que el Municipio de La Plata se ponga la camiseta de algo como esto, de un género para nada masivo y comercial?

Desde 2011 nos acompaña La Municipalidad de La Plata, facilitándonos cada vez más posibilidades, con subsidios o habilitando salas – en especial del Pasaje Dardo Rocha – en forma gratuita. Este año se comprometió más con el evento, dándonos subsidios y publicidad gratuita. Van notando que el festival se va convirtiendo en un ícono de la ciudad de La Plata. Cabe destacar que la producción de las fechas corre a cargo de las bandas locales y el Colectivo Progresivo Platense en su totalidad. Si no hubiese bandas platenses dispuestas a esto, el festival no podría llevarse a cabo. Este año conseguimos que el Municipio se encargara totalmente de la publicidad con afiches de calle, volantes, promoción radial y en medios a los que tienen mejor acceso que nosotros, pero la organización, selección de bandas y coordinación siempre la llevó a cabo el Colectivo.

Va a ser la 4ta Edición del festival ¿Qué cambios ven, tanto en el festival como en el público, con respecto a las primeras ediciones?

Desde el año 2010 logramos que todas las fechas se llevaran a cabo con un lleno total de las salas, lo que demuestra el interés del público por esta expresión. Este año el problema de las inundaciones llevó a que los sponsors privados no colaborasen como se necesitaría. A esto se sumó la baja de varias bandas locales que habían participado anteriormente. Por eso son menos fechas que en ediciones anteriores.


¿Se han cumplido las expectativas con las cuáles lo empezaron?

No sólo se han cumplido, sino que se han superado ampliamente. La cantidad de bandas interesadas en participar, del país y del extranjero, es increíble. Es muy dura la tarea de selección ya que el nivel que muestran es en su gran mayoría de primera. Que bandas de todos lados consideren este festival como de gran importancia para sus carreras nos llena de orgullo.

En ediciones anteriores el festival ha superado los límites de La Plata, con bandas de otras ciudades y hasta de otros países ¿Cómo va a ser en este caso?

En esta edición hay con bandas de Junín, Bahía Blanca, Rosario, Santiago de Chile y Valparaíso. También recibimos pedidos de participación de gran cantidad de países: Brasil, Chile, Uruguay, México, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Panamá, Ecuador, USA, Francia, Italia, Holanda, entre otros.

¿Cómo se organiza el festival este año?

Este año son 4 fechas, con 13 bandas participantes, de Argentina y de Chile. En cada fecha se presenta al menos una banda local (de La Plata) que recibe a las bandas invitadas del país y el extranjero.
En 2012 fueron 12 fechas, con 36 bandas de Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay; en 2011 fueron 9 fechas con 21 bandas de Argentina, y en la primera edición en 2010 fueron 3 fechas, con 6 bandas de La Plata. Este año, como el año pasado, al incluir bandas extranjeras, le damos un marco internacional al evento.

¿Cuáles son sus expectativas para esta edición 2013 de La Plata Prog?

Tenemos las mejores expectativas. Este año incluimos la venta de entradas online por Plateanet, lo que nos posibilita llegar a público de CABA y el interior del país. Tendremos cobertura de las mejores radios progresivas de América – de Argentina, Uruguay, Chile y México -. España y Europa estarán presentes con la radio y revista Subterránea. Confiamos en que será otro éxito y que las salas estarán colmadas de gente que aprecia la buena música de la ciudad, el país y, en este caso, toda Latinoamérica.


GRILLA DEL FESTIVAL LA PLATA PROG 2013

- Sábado 9 de Noviembre, 20 hs en Hemisferio Bar (Calle 7 nº 508): Karana Mudra (La Plata), Uranian (Bahía Blanca) y Laquesiss (Rosario).

- Sábado 16 de Noviembre, 20 hs en Auditorio Pje. Dardo Rocha (Calle 7 y 50): Big Machine (La Plata), La Progre (La Plata), Libitum (Junín) y Crisálida (Chile).

- Sábado 23 de Noviembre, 20 hs en el Teatro Luz y Fuerza (Calle 3 nº 483): Divino Poder (La Plata), Bandgladesh (La Plata) y Anima (Chile).

- Sábado 30 de Noviembre, 20 hs en el Teatro Concert (Calle 43 nº 632): Baalbek (La Plata), Kafod (Chile) y Tryo (Chile).

Entradas a la venta en todo el país por www.plateanet.com o en la Ciudad de La Plata en Jason Rock (Calle 6 nº 817 e/48 y 49) y El Teatro Bar (Calle 43 nº 632 e/7 y 8)

Fuente: Rock.com.ar

Dream Theater: Siguen los adelantos de 'Live At Luna Park'

A pocos días del lanzamiento del nuevo DVD de Dream Theater, 'Live At Luna Park', la banda ha liberado algunos adelantos de la nueva pieza audiovisual.


“Esto es, sin duda, la experiencia más cerca que el espectador podrá tener, desde su casa, de un concierto de Dream Theater”, dice el guitarrista y miembro fundador John Petrucci. "Entre la alta definición y vídeo 3D, la gran mezcla de audio y el estilo documental del detrás de cámaras, se sentirá realmente transportado a la sala y completamente inmerso en la experiencia en vivo".

"Tenemos los mejores fans en el planeta, ¡y la gente de Argentina no es la excepción!", añade Petrucci. "La energía y el ambiente en el Luna Park fue verdaderamente eléctrica y contagiosa. La sinergía perfecta entre la banda y el público. Estamos inmensamente orgullosos de este DVD, e increíblemente emocionado de compartirlo con todo el mundo!"

Pull Me Under


On The Back Of The Angels


El concierto erá editado en 2DVD, Blu-ray, Video Digital, 2DVD/3CD, Blu-ray/3CD, y en una edición de lujo (2DVD/Blu-ray/3CD), saldrá a la venta a través de Eagle Rock Entertainment*.

16 de octubre de 2013

Anathema volvió a emocionar en Flores

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

La banda de Liverpool volvió a la Argentina para presentar ‘Weather Systems’, su trabajo de estudio más reciente, editado en abril de 2012.

Anathema. Foto: Víctor Spinelli | www.rockenfotos.com.ar
Si hay una banda que ha sabido reinventarse constantemente, esa es Anathema. Mientras que a principio de los 90s fue un engranaje fundamental, junto a Paradise Lost y My Dying Bride, en el nacimiento y desarrollo del doom/death metal inglés; desde 1995 el estilo Anathema se ha embarcado en una mutación irreversible que, en la actualidad, se traduce en melodías complejas pero sutiles, voces claras y profundas, sonidos metálicos, progresivos y cada vez más espaciales. Todo esto coronado con líricas introspectivas, muy ligadas a lo espiritual, al amor, a la buena energía.

De eso se trata ‘Weather Systems’, el último álbum de estudio editado por el hoy quinteto liderado por los hermanos Danny y Vincent Cavanagh quienes, en esta nueva visita, llegaron acompañados por la vocalista y ahora miembro permanente Lee Douglas, el multi-instrumentista Daniel Cardoso en batería, y el también portugués Tobel Lopes en bajo y en reemplazo de Jamie Cavanagh.


El show arrancó tarde, alrededor de las 21.40. Pero, a juzgar por la evidente emoción del público cuando, ya con la sala a oscuras y aun a telón cerrado sonaron las primeras líricas de ‘A New Machine – Part 1′ – Pink Floyd -, el retraso se convirtió en una anécdota completamente olvidable. Ahí nomás estalló la sala con los primeros y alegres acordes de ‘Untouchable Pt. 1′. La historia había comenzado.

Con un sonido que tardó unos cuántos temas en acomodarse, el ya inaugurado y emotivo ritual siguió con más del último trabajo: ‘Untouchable Pt. 2′, ‘The Gathering of The Clouds’, ‘Lighting Song’, y algo del disco anterior, We’re Here Because We’re Here, en la misma clave voladora: ‘Thin Air’ y ‘Dreaming Light’.



Sin embargo, los primeros clásicos no tardarían en llegar: los casi 20 minutos que ocuparían ‘Deep’, ‘Emotional Winter’ y ‘Wings of God’, todos del aclamado Judgement (1999), serían sin duda el momento más explosivo de esta primera parte del show, que concluiría con 4 más algo más suaves: ‘The Beginning And The End’, ‘A Natural Disaster’ – con una actuación magistral de la pequeña gigante Lee Douglas -, la psicodélica y oscura ‘Closer’ y otra de tinte space rock: ‘A Simple Mistake’. Y la banda dejaría el escenario por unos minutos.

La elegida para la vuelta, la introspectiva y preciosa ‘Internal Landscapes’, sería la antesala de la segunda y última tromba de clásicos: un medley de 5 canciones, elegidas especialmente para el tour sudamericano, y dedicado a Darren White, Jamie Cavanagh, y demás músicos que pasaron por Anathema, así como para todos quienes apoyan y han apoyado a la banda en sus más de 20 años: ‘Shroud of False’, ‘Lost Control’, ‘Destiny’, ‘Inner Silence’ y la que quizás sea una de las canciones más tristes de la historia del rock: ‘One Last Goodbye’.

¿Ausentes? Injustamente ausentes, muchas: ‘Panic’, ‘Flying’, ‘Preasure’, ‘Angelica’, ‘Are You There’, ‘Forgotten Hopes’, y más, seguramente.

Sin embargo, había una imposible de evitar, pero que aun estaba faltando. Esa, como debía ser, fue la que dejaron para el final: ‘Fragile Dreams’ sería la correctísima elección que cerraría un show que, aunque con algunos problemas de sonido, sería musicalmente impecable y profundamente emotivo, y dejaría a la totalidad del público con una sonrisa de oreja a oreja.

Y así, 2 horas más tarde, con la humildad que los caracteriza, gratamente sorprendidos y evidentemente emocionados, los 5 saludarían a su público durante un buen rato, hasta que Danny, el emérito director de la genial orquesta, diera una certera órden final y el telón volviera a cerrarse.

Fuente: www.rock.com.ar

Noche Death en GIER!

Alma Matter, Metempsicosis, Killing Season y Extrema, 4 de las bandas más poderosas de la escena under nacional, se presentan en GIER en una noche a puro Death Metal.


DOMINGO 24 DE NOVIEMBRE, desde las 18 en GIER Music Club (Av. Alvarez Thomas 1078) | Show Apto Todo Público.

Entradas a la venta en Metal-Mania (Lavalle 663 Loc. 9, Microcentro, CABA)

ALMA MATTER. Encargados de cerrar la noche, se fueron teloneros de Cannibal Corpse en su última visita. Alma Matter vuelve a Capital para cerrar su gira por el interior y exterior del país.

METEMPSICOSIS. Fusiona los más oscuros death y black metal, llevándonos por pasajes sinfónicos y melódicos. Estará presentando temas de su primer EP.

KILLING SEASON. Banda de death metal melódico que promete un sonido devastador. Su formación cuenta con los ex 'Vorax' Willy Araya y Ernesto Rodriguez.

EXTREMA. Reciéntemente teloneros de Cannibal Corpse en el Teatro Vorterix. Ofrecerán un show impactante, repasando temas de su EP 'Silencio'.

Arpeghy adelanta material de su próximo disco

La banda argentina de hard rock vuelve al Roxy Live de Palermo para adelantar material de lo que será su segundo larga duración.


SÁBADO 19 DE OCTUBRE, desde las 19 en THE ROXY LIVE (Niceto Vega 5542)

Bandas invitadas: Ironía | Sexta Casa

Arpeghy nace en 2007, y lanza su primer trabajo de estudio (un EP de 5 canciones) en 2009. Al poco tiempo, a mediados de 2010, la banda edita su primer trabajo larga duración, 'Mi Camino', grabado en Estudios El Pie y masterizado en Los Angeles.

Durante 2011 y 2012 consolidan su formacion, y se presentan en todo el circuito de Capital Federal, Gran Buenos Aires, y el interior de nuestro país, siendo teloneros de bandas de la talla de Sonata Arctica, Symphony X, Europe, Rudy Sarzo, participan de las ediciones 2012 y 2013 del Cosquin Rock, y del festival mas importante de heavy metal argentino: el Metal para Todos.

Hoy Arpeghy forma con Alejandro Fernández en voz, Diego Solís en guitarra, Sergio 'Rocky' Maesano en bateria, Jorge Justo en teclados y Gonzalo Alvarez en bajo.

+info: www.arpeghy.com 

5 de octubre de 2013

Anathema presenta 'Weather Systems' en Argentina

Anathema vuelve a la Argentina para presentar 'Weather Systems', su trabajo más reciente.



SÁBADO 12 DE OCTUBRE, en el Teatro de Flores (Av. Rivadavia 7806).

Entradas a la venta por sistema Ticketek.

Anathema, se formó en Liverpool, tierra de los Beatles, en 1990, bajo el nombre de Pagan Angel, con Darren White (voces), Daniel Cavanagh (guitarra), Vincent Cavanagh (guitarra), Jamie Cavanagh (bajo) y John Douglas (batería). En noviembre del mismo año lanzan el demo 'An Illiad Of Woes', que cultiva un estilo muy ligado al black metal, con voces guturales y guitarras muy distorsionadas. Así, junto con Paradise Lost y My Dying Bride, colaboró, en sus comienzos con el desarrollo del Doom y Death Metal.


A partir de Eternity, su tercer disco, Anathema comienza a alejarse paulatinamente de la escena Doom, para ir transformándose en una banda dentro de lo que actualmente puede reconocerse como rock atmosférico, rock experimental/post rock, con sugerentes toques de rock progresivo. El viraje terminará de consolidarse en 1999 con el lanzamiento de Judgement, marcando así la completa retirada de la escena del doom metal para enfocarse en sonidos más suaves y atmosféricos, poniendo el énfasis en las cadencias lentas y experimentales. Este nuevo sonido ha sido comparado, entre otros, con el de artistas como Pink Floyd, Jeff Buckley, Radiohead, entre otros.

Weather Systems es el 13avo trabajo de estudio de la banda. Fieles a su tradición la placa, que cuenta con la participación de la increíble Anneque van Giersebrgen, profundiza y consolida aun más un estilo tan propio como excepcional.


+info: Icarus Music

2 de octubre de 2013

Dream Theater: Lo nuevo de Petrucci & Cía.

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

'Dream Theater', doceavo trabajo de estudio del quinteto estadounidense - primer homónimo de su carrera -, acaba de salir a la venta, terminando de una vez con las lógicas ansiedades de la espera ¿Cómo sería un disco de Dream Theater sin Mike Portnoy controlando obsesivamente cada detalle e imprimiendo su inconfundible y genial impronta en cada compás?


Las opiniones, como era de esperarse, son divergentes. Mientras que los fundamentalistas de 'Awake' e 'Images & Words' claman (como desde hace 20 años) por composiciones de aquel estilo, otros, que de a poco han ido aceptando la sana e impredecible evolución de la banda, lo devoran varias veces al día, asimilando poco a poco y sin prejuicios lo que el nuevo Dream Theater, ahora con Mike Mangini tras los parches, tiene para ofrecer.

La primera diferencia importante está, lógicamente, en la batería. Entre otras cosas, apenas comenzado el álbum se hace evidente la ausencia de aquellos interminables fills de toms, marca registrada del miembro fundador que dejara la banda en 2010. Mangini - que en su segundo disco junto a Dream Theater participa también como compositor - se destaca por otras cosas: velocidad, precisión, contundencia, versatilidad. Mangini no se engolosina. Mangini se mide. Y acierta. En este sentido, nos encontramos con bases más lineales, sin tantos firuletes. El resultado, sin embargo, es positivo: canciones dinámicas y accesibles - que probablemente llamen la atención de nuevos oyentes -, pero de candencias agresivas y contundentes.

La extraordinaria pero breve pieza instrumental en tres movimientos que abre la obra, 'False Awakening Suite' (I. Sleep Paralysis, II. Night Terrors y III. Lucid Dreams), funciona muy bien como disparador de un disco que, sin embargo, inmediatamente tomará un rumbo completamente distinto con el primer corte de difusión, la agresiva y metalera (la más metalera de la placa) 'The Enemy Inside', dedicada a los miles de veteranos que, lejos de la guerra, aun sufren las consecuencias de servir en el frente.


Otro vuelco inesperado e interesante llega con 'The Looking Glass', que transporta automáticamente al fundamental camino trazado por Rush a principios de los 80s. Por un rato nos olvidamos del metal para quedarnos con un rock progresivo de riff ganchero y buena onda. Enseguida, el fenomenal y violento instrumental 'Enigma Machine' ciertamente hace sospechar el liderazgo asumido por John Petrucci en términos de composición, al inscribirse en el tipo de melodias que podrían funcionar tranquilamente en un segundo disco solista.

Una bruta porción de torta de chocolate con dulce de leche: Así suena la guitarra del amo de las 6 cuerdas. Tal cual la foto con la que, en el estudio, JP grafica sus expectativas: "Muchas capas, mucho cuerpo y profundidad, y con la cantidad justa de glaseado".

La melódica 'The Bigger Picture', la más violenta 'Behind The Veil' y la también rockera 'Surrender To Reason' serán consecuentes con el giro de los últimos 3 o 4 discos del quinteto: canciones de 6 o 7 minutos, con contrastes de tempo entre verso y estribillo (melódico uno y dinámico el otro, o viceversa). La anteúltima y sencilla pieza, 'Along For The Ride' - segundo single y apuesta "melosa" del disco a la manera de DT, con el infaltable sólo aflautado del teclado de Jordan Rudess -, hará contraste con el track final, la épica obra de 22 minutos titulada 'Illumination Theory' (I. Paradoxe de la Lumiére Noire, II. Live, Die, Kill, III. The Embracing Circle, IV. The Pursuit of Truth y V. Surrender, Trust & Passion), en la que el bajista John Myung se lucirá como nunca, y de la que no se puede decir más que una cosa: otra obra de arte como las que sólo Dream Theater puede maquinar.


Quizás el punto más flojo del disco sea la ¿aparente? falta de fuerza de James La Brie. Quizás los años no vienen sólos, o la fuerte impronta instrumental del álbum relegó al vocalista a un lugar secundario. Como sea, en muchas partes - y no hay muchas partes cantadas -, el canadiense parece desmotivado, le falta agresividad; lo que resulta curioso, dado que en su más reciente trabajo solista, Impermanent Resonance (2013), larga toda la carne al asador.

Así y todo, el resultado final es sumamente positivo. 'Dream Theater' es equilibrado, innovador, entretenido, magistralmente tocado. Difícil. Dificilísimo para los más conservadores. Para los mejor predispuestos al cambio, sin embargo, es uno de esos discos que al principio cuestan pero, con las escuchas, termina enamorando.

El reciente lanzamiento - sumado a la inmimente presentación de la obra audiovisual 'Dream Theater: Live at Luna Park' en salas de todo el mundo, y que según informó Dream Theater Argentina, estaría llegando a nuestros cines hacia noviembre/diciembre - augura un gran año para la banda, represente indiscutible del género a nivel mundial.



Fuente: Rock.com.ar

28 de septiembre de 2013

Genetics festejó a Genesis: 40 años de “Selling England by The Pound”

Por Víctor Spinelli, para Rock.com.ar

El quinteto se presentó en el Teatro Coliseo para homenajear a una de las bandas más grandes del rock progresivo y sinfónico.

Genetics. Foto: Edy Rodríguez
Escasos lugares vacíos en la sala del Coliseo. Primer elogio oficial hacia los gigantescos Daniel Rawsi, Ignacio Rogríguez Genta, Horacio Pozzo, Claudio Lafalce y Leo Fernández, quienes en noviembre del año pasado, cargados sin más que de un inconmensurable talento y su incondicional amor por lo que hacen, desbordaban el ND Ateneo. Literal: mucha gente quedó afuera del teatro. La apuesta al Coliseo, aunque razonable, era también riesgosa. Sin embargo, el enorme recinto mostraba pocos agujeros. Quiénes ya habían pasado por ‘la experiencia Genetics’ daban un mensaje al que valía la pena prestarle atención.

La velada arrancó con una perla. A eso de las 21.30, apenas minutos antes de que Genetics tomara el escenario, alguien apareció delante del telón: Gillespie sería el presentador oficial: “Estos tipos tocan temas de Genesis… bueno, ése es su problema”, “Acá hay trabajo de verdad: la escenografía la hizo un carpintero, con clavos que fue a comprar a Berazategui” y, finalmente: “Con ustedes, la banda”. Luces fuera. Telón arriba.

La apertura, antes de meterse de lleno en el festejo del aniversario, fue con una de Foxtrot (1972). Primero, bien de a poquito, los teclados de Horacio Pozzo fueron adecuando el ambiente. Luego, en segundos, Daniel Rawsi se sumaba con unos rápidos y sincopados repiqueteos de hi-hat. Después Lafalce y Fernández (bajo y guitarra respectivamente). Finalmente, Rodríguez Genta llegaría para inaugurar oficialmente la velada con las primeras líneas de ‘Watcher Of The Skies’.

Al cabo de casi 10 minutos, la sala estallaba en interminables ovaciones y aplausos. Y es que , lo que para muchos era una sorpresa increíble, otros ya lo conocían a la perfección: la performance de Genetics prometía una noche inolvidable. Ahí nomás llegaron los primeros 4 de ‘Selling England by the Pound’, uno atrás del otro: ‘Dancing With The Moonlight Knight’, ‘I Know What I Like (In Your Wardrobe)’, ‘Fifth of Firth’ – sin dudas momento más explosivo de esta parte del show – y ‘More Fool Of Me’.

De pronto, era como si nos encontráramos en una obra teatral. El sentido de lo conceptual penetrando suave pero perseverante en piel. Sin darnos cuenta, la increíble impronta teatral – reforzada con algunos cambios de vestuario – y performance vocal del cantante nos sumía en el mundo del Genesis de los 70s como si realmente estuviésemos allí, como si no fuese Ignacio, sino Peter el que se dirigía a nosotros, los atónitos espectadores. Y esto sin necesidad de ‘hacer de’ tal o cual integrante: lo de Rodríguez era natural, era Ignacio, hacía de Ignacio, pero te hacía creer que era Peter.

La escenografía, austera, idéntica a la utilizada por los Genesis en los lejanos 70s, y realzada con elocuentes proyecciones, daba los pincelazos finales a una soberbia y correctísima puesta en escena.

En la misma línea, respetando a rajatabla la música original, los 4 instrumentistas, sin un ápice de maquillaje, sin un solo amago de acting, hacían la banda sonora de una obra magistral: complicada, trabada, misteriosa, genial por donde se la mire. Y, sin embargo, nunca tocaron una partitura: cuenta la leyenda que en Genetics todo se trata de disfrutar lo que hacen, y los temas se sacan de oído, se trabajan hasta que salen perfectos, como los originales ¡Y cómo salen!


En este clima, el vocalista anunciaría un breve desvío de ‘Selling England…’, para ir hacia atrás con ‘Stagnation’ (Trespas, de 1970), y ‘Can-Utility And The Coastliners’ (otra de Foxtrot). Luego, los 4 restantes del disco protagonista: ‘The Battle of Epping Forest’, el precioso instrumental ‘After The Ordeal’ y, en forma de medley los 2 restantes: ‘The Cinema Show’ y ‘Aisle of Plenty’. Y otra perlita: “Fast forward. Mucho fast forward”, bromeó el cantante, antes de darse el gusto de tocar una de Gabriel solista: ‘Don’t Give Up’

Pasados unos 50 minutos de show, la misión anunciada, tocar todo ‘Selling England…’ estaba más que cumplida. Pero faltaba mucho.

Hace muchos años Rawsi, Pozzo y Rodríguez Genta formaban parte de una gran banda: Rael. Este personaje era, claro, el protagonista de una de las obras de Genesis. en The Lamb Lies Down On Broadway – último disco con Peter Gabriel a la cabeza, obra con poca relevancia comercial pero bisagra indiscutible en la historia del rock progresivo mundial – Rael buscaba a su hermano. Rael, por supuesto, tendría su lugar esta noche.

“Ahora vamos a hacer algo del o que esperamos poder presentar el año pasado. Esta canción relata el momento en que Rael llega a Nueva York, y todo lo que se encuentra”. Venía ‘Back in N.Y.C.’. Lo que no contaría Genta, es que seguirían adelante con 4 más de la misma placa: ‘Hairles Heat’, ‘Counting Out Time’, ‘Carpet Crawlers’ y ‘The Chambers of 32 Doors’.

Oficialmente, faltaba una sola. Y la que faltaba era la que no podía faltar. “¿Cómo se llama la que viene? ¿Vos te acordás? Yo no me acuerdo… ¿Cómo era?”. Aunque todos sabíamos lo que estaba por ocurrir, el recinto estalló: ‘Super’s Ready’. 25 épicos minutos más tarde, el telón bajaría mientras, como en el disco, el volumen hacía lo propio.

Genetics. Foto: Edy Rodríguez
El público, exaltado, aplaudía y vitoreaba de pie. No había planes de dejar la sala. Minutos más tarde, el telón volvía a subirse, para lo que sería, ahora sí, lo último de la noche. Antes, la tercera perla: “Hace 40 años leí este libro, y ahí me metí en la historia de Genesis. Lo escribió un italiano que estuvo con Genesis desde el principio, cuando no los conocía nadie: Armando Gallo. Y Armando está con nosotros esta noche”.

La autorizadísima voz de Armando Gallo sería la que, luego de un franco y emotivo reconocimiento al trabajo de Genetics, anunciaría la última de todas. Otra épica, claro: ‘The Musical Box’.

Terrible. Impresionante. Increíble show. Suena exagerado, grandilocuente… para el que no estuvo allí. Sin embargo, es lo que fue. En los últimos tiempos, infinidad de ‘bandas tributo’ de reconocimiento internacional han llegado a nuestro país como bandadas de pájaros. Zoso, The Cureheads, The Bootleg Beatles. Todas ellas hicieron lo suyo, dieron su show. Correctos, ajustados a la historia. Pero imitaron.

El vivo de Genetics, exponentes locales, borra de un plumazo cualquier juicio generalizador de las bandas tributo: sin estéticas forzadas, sin gestos de otros, con talento, carisma, actitud e identidad Genetics festejó a Génesis.

Fuente: Rock.com.ar

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